{"id":2125,"date":"2024-05-16T11:27:35","date_gmt":"2024-05-16T11:27:35","guid":{"rendered":"https:\/\/www.poderlider.com\/wp\/?page_id=2125"},"modified":"2024-05-16T11:27:36","modified_gmt":"2024-05-16T11:27:36","slug":"mi-abuela-partera","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.poderlider.com\/wp\/mi-abuela-partera\/","title":{"rendered":"Mi abuela Partera"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading has-text-align-center has-black-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-14c40a309088c7ebd29ca195fe075969\"><strong>Mi abuela Partera<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading has-vivid-purple-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a67a233bc0fd8b4d5008d705a597eee6\"><strong>Profe Luis UTP<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>ceo@poderlider,com<\/p>\n\n\n\n<p>lrfranco@utp.edu.co<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-uagb-image uagb-block-0a4f4ee3 wp-block-uagb-image--layout-default wp-block-uagb-image--effect-static wp-block-uagb-image--align-none\"><figure class=\"wp-block-uagb-image__figure\"><img decoding=\"async\" srcset=\"https:\/\/www.poderlider.com\/wp\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/abuela-partera.jpeg \" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 150px\" src=\"https:\/\/www.poderlider.com\/wp\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/abuela-partera.jpeg\" alt=\"\" class=\"uag-image-2126\" width=\"1024\" height=\"1024\" title=\"\" loading=\"lazy\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-24718c1046b901707a074b8bf9a615d0\">Cuando era ni\u00f1o, mi madre sol\u00eda contarme lo maravillosa que fue su vida rural de infancia, en abundancia y armon\u00eda: las vacas que daban mucha leche, sus diez hermanos cooperando en las labores de la casa, los potreros, bosques y huertas;  toda la riqueza de la finca de mi abuelo Honorio Franco y la finca vecina que tambi\u00e9n era de la familia. Mi abuela, Mar\u00eda del Rosario Agudelo Ortiz, fue desheredada porque, siendo de \u201csangre noble\u201d espa\u00f1ola, decidi\u00f3 casarse con un campesino de R\u00edo Negro, Antioquia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-e2b6259c4e313ea719dd5c86a4745c35\">Su pecado fue amar puramente en un momento en el cual solo se pod\u00eda amar por conveniencia,  su alma siempre estuvo entregada al bien, a dar de forma incondicional. Hizo caso a su coraz\u00f3n y se convirti\u00f3 en una partera que, con caballo y botiqu\u00edn, cabalgaba hacia donde estaba el sufrimiento y la necesidad humana. All\u00ed estaban sus manos blancas, endurecidas de pilar y moler el ma\u00edz, pero llenas de amor y ternura. Sus ojos verdes miraban con cierto aire de nobleza y gratitud.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-b77e28eaa47688d30000b9cd53364f1a\">Viajaron juntos desde Finlandia, Quind\u00edo, hasta El \u00c1guila, Valle. All\u00ed, por las trochas, construyeron su hogar amoroso, su fortaleza. En sus cuadras de tierra cimentaron su familia; los Franco Agudelo solo laboraban en la tierra, pero cuando llegaba la alerta de una mujer en riesgo, mi abuela ensillaba su caballo, sub\u00eda su kit de emergencias y cabalgaba hasta la finca donde habr\u00eda de recibir la vida,  de preservarla, de facilitar la llegada de un nuevo ser. Su \u00fanica batalla era con las serpientes que se encontraba en el camino, su misi\u00f3n era salvar vidas y recibir las nuevas vidas que llegaban.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-73201a39bb05aab72e252e7572b6cae3\">El pa\u00eds se hallaba dividido entre rojos y azules. Nadie pod\u00eda estar, como dicen hoy, tibio. Nadie pod\u00eda pensarse independiente; todos deb\u00edan estar matriculados. Si tu vereda era liberal o conservadora, lo l\u00f3gico era que t\u00fa fueses del mismo partido, de otra forma dif\u00edcilmente podr\u00edas sobrevivir, sin importar lo bueno o malo que fueras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-6960fc3075b60ba2e96a4d7dac277eff\">Pues bien, la noble tarea de mi abuela Rosario lleg\u00f3 a su fin cuando llegaron los otros, en la noche, con fusiles, tirando todos los trastos de la cocina. Echaron candela a las casas, y los campesinos, llenos de nobleza y amor construido con historias de labranza, sudor y sabidur\u00eda, se arrastraron entre los matorrales vallunos con sus cr\u00edos, a quienes proteg\u00edan literalmente con sus propias vidas. Hombre y mujer valientes salvaron a toda la camada y viajaron solo con su ropa a empezar de cero en otro pueblo. Atr\u00e1s quedaron los frutos del amor y la riqueza: sus plantas medicinales, sus vacas y gallinas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-e07672465a923ffe3ee082fd7405a5e6\"> Atr\u00e1s, con los chusmeros que en adelante ostentar\u00edan de terratenientes, de nueva clase que dominar\u00eda el campo y los pueblos con sus manos y almas sucias por la sangre del campesino bueno y trabajador, y de la noble partera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-03f3e66d901ddff1e1429e3b3be46c80\">Afortunadamente, todos salieron con el bien m\u00e1s preciado, la vida. Las tres hijas mujeres y los siete hombres, con sus dos viejos, viajaron a empezar de cero, de la riqueza del campo a la pobreza de los suburbios del pueblo. Un pueblo agreste que no atiende con benevolencia al que viste como campesino con sombrero, perro y machete en cintura. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-e36f04ee1ef5dfddc790683d4c9e28ea\">Ese campesino que usan para asustar a los ni\u00f1os diciendo que es un \u201cloquito\u201d simplemente porque se equivoc\u00f3 de selva; de la libertad del monte sagrado, ahora est\u00e1 encerrado en la selva de concreto. Un pobre m\u00e1s para las estad\u00edsticas, una historia que no cuenta ni para reposici\u00f3n ni para reparaci\u00f3n porque no es del conflicto moderno, sino del anterior.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-81e8816b1717478098b0cded4838407c\">Una deuda social que no se paga, pero que en \u00faltimas todo el pa\u00eds la paga cuando arrincona a su gente buena, menospreciando los valores y todo ese c\u00famulo heredado, ese conflicto no resuelto se reactiva nutri\u00e9ndose de nuevas doctrinas pol\u00edticas, pero en \u00faltimas es lo mismo que no se ha resuelto en los momentos de paz.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-cfd77b9d1975782e83b4ec717cec8a1a\">Ahora, quienes no han vivido estas historias parecen dispuestos a querer vivirlas. Esa carencia de empat\u00eda, amor y misericordia (cordura frente a las falencias del otro). Esa falta de entender que somos una misma cosa, viajeros que compartimos nave, Colombianos por naturaleza del territorio, de pensamiento diverso, pero noble e inteligente, en una orilla o en la otra solo existe un lente empa\u00f1ado que no permite ver el coraz\u00f3n del otro a quien he matriculado opositor a mi pero que en el fondo quiere lo mismo que yo, solo que hemos decidido no construir juntos, no perdonar y no entender que los conquistadores fueron antes conquistados, que los colonizadores ser\u00e1n colonizados hasta que el humano alcance su potencial humano, su sentido de esencia y se agudice du capacidad de acci\u00f3n colectiva y de construcci\u00f3n a expensas de la destrucci\u00f3n, que aprenda a construir con cimientos fuertes y no sobre las ruinas de quien construy\u00f3 antes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-fda201c402d0f9cf64869c9f4b54117f\">Pero a\u00fan est\u00e1 all\u00ed la oportunidad de construir una nueva historia. A los Franco nadie les reconoci\u00f3 como v\u00edctimas de la historia, as\u00ed como a muchos abuelos a\u00fan vivos. Pero aun as\u00ed, en nuestros corazones est\u00e1 el perd\u00f3n y el amor de esa abuelita partera que olvida el mal del pasado para recibir, preservar y festejar la vida. Aqu\u00ed siguen estos genes tratando de dar Luz y ayudar a dar a Luz un mundo que por ning\u00fan motivo debe retroceder a la barbarie, porque hoy en los campos y en los barrios podr\u00e1n haber muchas abuelitas parteras, no permitamos que la barbarie dale sus corazones. Reconsideremos una Colombia para todos aunque pensemos diferente porque esa es la naturaleza humana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-40f8e34904ea8caf101c32ee71678448\">Decide que semilla vas a sembrar hoy.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mi abuela Partera Profe Luis UTP ceo@poderlider,com lrfranco@utp.edu.co Cuando era ni\u00f1o, mi madre sol\u00eda contarme lo maravillosa que fue su vida rural de infancia, en abundancia y armon\u00eda: las vacas que daban mucha leche, sus diez hermanos cooperando en las labores de la casa, los potreros, bosques y huertas; toda la riqueza de la finca &hellip;<\/p>\n<p class=\"read-more\"> <a class=\"\" href=\"https:\/\/www.poderlider.com\/wp\/mi-abuela-partera\/\"> <span class=\"screen-reader-text\">Mi abuela Partera<\/span> Leer m\u00e1s &raquo;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"_uag_custom_page_level_css":"","site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"default","ast-global-header-display":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","footnotes":""},"class_list":["post-2125","page","type-page","status-publish","hentry"],"uagb_featured_image_src":{"full":false,"thumbnail":false,"medium":false,"medium_large":false,"large":false,"1536x1536":false,"2048x2048":false},"uagb_author_info":{"display_name":"admin","author_link":"https:\/\/www.poderlider.com\/wp\/author\/admin\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"Mi abuela Partera Profe Luis UTP ceo@poderlider,com lrfranco@utp.edu.co Cuando era ni\u00f1o, mi madre sol\u00eda contarme lo maravillosa que fue su vida rural de infancia, en abundancia y armon\u00eda: las vacas que daban mucha leche, sus diez hermanos cooperando en las labores de la casa, los potreros, bosques y huertas; toda la riqueza de la finca&hellip;","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.poderlider.com\/wp\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/2125","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.poderlider.com\/wp\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.poderlider.com\/wp\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.poderlider.com\/wp\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.poderlider.com\/wp\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2125"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.poderlider.com\/wp\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/2125\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2132,"href":"https:\/\/www.poderlider.com\/wp\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/2125\/revisions\/2132"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.poderlider.com\/wp\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2125"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}