
Darwin Esteban Carvajal Ramírez – Estudiante Licenciatura en Educación Básica Primaria-UTP-darwinesteban.carvajal@utp.edu.co
La desinformación en la educación, una problemática emergente que impide el desarrollo del pensamiento crítico en los niños.

A través de los años hemos encontrado una gran variedad de herramientas que facilitan el proceso de enseñanza y aprendizaje, entre estas, encontramos la posibilidad de conocer nuestro mundo sin necesidad de estar en un espacio físico determinado para ser conscientes de los hechos de mayor relevancia; Sin embargo, la web 2.0 que ofrece la posibilidad de interoperabilidad y diseño centrado en el usuario, con diversidad de recursos y herramientas; también puede ser un “arma de doble filo” a la hora de obtener información sobre la realidad social, lo que genera que muchos estudiantes en ocasiones no logren saber la verdadera versión de algunos eventos sociales, así lo demuestran Flamarique. M & Artola. S (2021) en su artículo investigativo, donde nos hace saber que por medio del abordaje de una estrategia didáctica con un grupo estudiantil lograron identificar que a pesar de haber recibido una formación superficial acerca de la detección de noticias falsas el 29% de los estudiantes no lograban diferenciarlas, por lo cual dentro del mismo se concluye que se podría estimar un aproximado del 69% de la población estudiantil de un país latinoamericano que no recibe las bases esenciales para hacer frente a esta afectación, que repercute drásticamente en su proceso de adquisición de algunas habilidades de pensamiento social, lo que confluye en múltiples problemas sociales, generadas por la falta de pensamiento crítico a la hora de asumir posturas frente a un tema o una decisión, puesto que usualmente nos quedamos solo con la versión de la verdad que otros nos cuentan, sin importar si se trata de realidades parciales, paradójicamente la mayor profundización la buscamos en internet opiniones vagas referentes al tema sin refutar el trasfondo de esta información.
Según lo que nos plantea Hooper (2008) citado por Caiza. E et al (2020), la desinformación es aquella información producida con el fin de engañar o provocar daño a entidades o personas, y a cambio de esto obtener ganancias financieras o políticas. Siguiendo esta concepción, se podría decir que siempre es pensada con una finalidad, gracias al peso que tienen nuestro sentimientos y emociones sobre el pensamiento, razón por la cual no nos cercioramos de la veracidad de la información que obtenemos o la autenticidad de los contenidos que aprendemos en la web.
Por otro lado Braidotti et al (2017) denomina esta problemática como la nueva brutalidad, donde los autores exponen que éste fenómeno se acerca a todo aquello que hoy por hoy vivimos al usar redes sociales, en donde somos vulnerables ante el uso de estas y podemos caer fácilmente en una decisión irracional a causa de nuestras emociones y/o intereses; en otras palabras, se consume frecuentemente contenidos en las redes sociales o la web pero este no se acerca a la realidad, o simplemente se ve como otros en muchas ocasiones relatan vivencias o hechos reales pero de manera difusa, siendo difícil para el consumidor de esta darse cuenta de lo que puede ser verdad o no en este tipo de relatos.
Este tipo de contenidos se ven altamente influenciados por las intencionalidades de otras personas las cuales tienen como objetivo en muchas ocasiones establecer un impacto emocional que permita perjudicar la imagen de personas u organizaciones, esto se evidencia en el planteamiento de Beck (2011) citado por Castellvy. J (2019) “aquello que sentimos influye en cómo pensamos y actuamos; aquello que pensamos influye en cómo sentimos y actuamos, y aquello que hacemos influye en cómo sentimos y pensamos”
Habiendo puesto en contexto las afectaciones que genera esta problemática surge el pensamiento del rol de la educación en la alfabetización digital y la formación del pensamiento crítico en el alumnado, a lo cual Francesc M et al (2020) plantea que “ el profesorado actual también necesita integrar estas tecnologías disponibles en sus prácticas profesionales, y actualizar sus competencias para hacer frente a los desafíos actuales y futuros”; y aquí, es donde se hace evidente la necesidad de educar al profesorado para que sean competentes digitalmente, de esta forma pueden lograr que sus estudiantes traten de cambiar este panorama de desinformación y analfabetismo digital, pero también se vuelve importancia la formación del pensamiento crítico parte del hogar como primer agente de socialización del sujeto, pese a este contexto educativo el docente se encarga de perfeccionar las habilidades que éste ha adquirido a lo largo de su desarrollo.
Algunas recomendaciones
Con la finalidad de evitar que los niños sean víctimas de las redes y de la desinformación se realizan algunas recomendaciones que se pueden aplicar tanto en el contexto educativo como en el hogar, esto dado que son los entornos en los que el alumnado pasa más tiempo inmerso.
- Fomentar el pensamiento crítico en el aula, se debe propiciar la participación de los/las estudiantes, hacerles cuestionar la veracidad de la información que encuentran, obtener sus puntos de vista frente a ven o escuchan, no aceptar todo sin cuestionar el trasfondo.
- Enseñarles a buscar fuentes confiables; se debe explicar la importancia de buscar en fuentes confiables como sitios web de instituciones educativas, bases de datos reconocidas, bibliotecas en línea o libros de internet.
- Mostrarles herramientas que les permita comprobar la veracidad o comparar información de diferentes fuentes, de esta forma podrán comprobar la realidad que existe tras el relato de un hecho.
- Enfatizar en la importancia de la objetividad en la información; hay que mostrarles cómo se pueden reconocer las señales de alerta de la desinformación, por ejemplo la falta de fuentes, información anónima, información exagerada o sensacionalista, titulares llamativos o contenido sesgado.
- Crear discusiones abiertas: animar a los niños a participar en discusiones o debates familiares o escolares sobre temas de actualidad ayuda a promover habilidades de pensamiento crítico, que le ayudarán a analizar la información a profundidad.
- Supervisar el uso que hace del internet y los medios digitales: es una de las tareas más importantes que no solo se debe cumplir en el aula mediante la interiorización del problema y su concientización, sino también en el hogar, y es el monitoreo y la guía de las actividades que llevan a cabo los niños en línea, evitando de este modo que caigan en sitios web o redes sociales que difundan desinformación.
- Se debe inculcar en ellos el respeto por la opinión de los demás, cada persona tiene derecho a divulgar su opinión, y esta es una de las características de la web 2.0 que más ha fascinado al mundo. La facilidad de hacer pública nuestra voz es una posibilidad a la cual algunas personas tienen acceso, sin importar el espacio ni el momento, es así que se hace importante no solo conocer la fuente de información, sino también respetar lo que allí se propone; esto no quiere decir, que los niños deben consumir cualquier tipo de información que se encuentran, sino saber identificar la más confiable para ir construyendo su lógica social
- Ser un modelo a seguir: Este punto es muy esencial, puesto que los niños replican los comportamientos de quienes podrían considerar sus superiores, como su familia, sus docentes y sus amigos, por esto tanto los cuidadores como el profesor deben ser un modelo de ejemplo, por lo cual se recomienda que interioricen y critiquen de forma constructiva la información que se encuentra, de esta forma los alumnos notarán estos patrones y los proyectarán a sus personas más cercanas y a la sociedad.
Bibliografía
Älvaro. S, (2018) La esfera pública en la era de la hipermediación algorítmica: noticias falsas, desinformación y la mercantilización de la conducta DOI:10.31009/hipertext.net.2018.i17.07
Castellví Mata , J., Massip Sabater , M., & Pagès i Blanch, J. (2019). Emociones y pensamiento crítico en la era digital: un estudio con alumnado de formación inicial.
DOI: 10.17398/2531-0968.05.23
Caiza. E; Fernández. A; Torres. D, (2020) Noticias falsas; en busca de la vacuna
DOI: https://doi.org/10.29375/25392115.
Flamarique López. M; Artola Planillo. S, (2021) El alumnado de educación secundaria frente a las noticias falsas: resultados de una intervención didáctica.
