¿Educar es Adoctrinar?
Profe Luis UTP
www.poderlider.com
ceo@poderlider.com

A mi modo de ver y a propósito de un comentario expuesto en redes sociales sobre la idea de una senadora quien indica que la educación es un instrumento de adoctrinamiento, considero importante realizar un análisis más profundo que los múltiples comentarios sobre el asunto que mantienen el debate en el campo político o lo que es peor, lo llevan al campo de lo personal Lo primero es entender qué significa adoctrinamiento, doctrina y educación.
Empecemos por reconocer que el recurso de la humanidad que puede conceder mayores niveles de libertad es el conocimiento. Muchos somos testigos de la transformación que genera la educación en las personas que han decidido dejarse tocar por la academia. El peso especulativo y la probabilidad de error se incrementan cuando se presentan argumentos que no han sido sometidos a validación. Sin embargo el comentario de la senadora puede representar una corriente de pensamiento que ya se ha posicionado en la mente de muchos jóvenes del mundo y que causa una gran pérdida de capacidades para la adaptación, supervivencia y evolución del ser humano.
Educar, textualmente, significa «conducir fuera de» o «extraer de adentro hacia afuera». Metafóricamente, se refiere a abrir puertas para develar; es decir, buscar la verdad en el entendido de que esta es dinámico. La verdad varía dependiendo de enfoques, momentos históricos y condiciones socioculturales e intelectuales de las personas. Sin embargo, acercarnos al mundo de las ideas nos llena de opciones y nos aleja de posturas únicas más cercanas al dogmatismo ideológico, que limita al ser humano a una sola línea de pensamiento, impidiéndole explorar el mundo de las ideas para encontrar sus propias verdades.
Albert Einstein planteaba el progreso humano, al abandonar la violencia física directa como las piedras y optar por el diálogo y la discusión, representaba un avance civilizatorio. Sin embargo, advertía que la humanidad ha involucionado al dejar de discutir para resolver sus diferencias y Optar nuevamente por la violencia,
Por su parte, la palabra doctrina significa «ciencia y sabiduría» y proviene del latín docere (enseñar), el sufijo -tor (agente, el que realiza la acción) y el sufijo -ina (relación, pertenencia). Esto implica que en la educación existen dos elementos principales: un agente educativo y una relación con el proceso de enseñanza. Este proceso ha evolucionado progresivamente hacia un enfoque más centrado en el sujeto que aprende, considerando sus características particulares, múltiples inteligencias, dominancia cerebral, y aspectos genéticos y socioculturales.
Por tanto, la discusión no debería centrarse en si la educación adoctrinada o no. Está claro que proporciona mayor libertad y crecimiento la doctrina de la razón, la ciencia, el conocimiento y la libertad de pensamiento, en contraste con aquella que restringe el pensamiento a una única línea para interpretar cualquier realidad.
Por otro lado, se debe abrir un debate más relevante sobre los cambios acelerados que ha experimentado la sociedad, especialmente tras hechos históricos como la pandemia de COVID-19. Además, de otros cambios que han impactado fuertemente la vida de la humanidad, mientras que otros lo han hecho en menor proporción. Un impacto definitivo está dado por el avance de las TIC en el fenómeno de las redes sociales y la IA, que ahora se confunden con noticias falsas, disfraces de teorías conspirativas, publicidad de noticias y tendencias generadas por algoritmos que refuerzan preconceptos. Este es el gran reto: ¿cómo llevar a este ser humano, monotemático y de una sola línea de pensamiento, al mundo de las Múltiples ideas que ofrece el universo del conocimiento y la ciencia?. ¿Cómo lograr que diferencie los tecnofactos de las tecnologías?
Existen otros cambios menos notorios que también influyen en cómo la humanidad asume la vida. Hasta hace poco hablábamos de cosmos, universo y tiempo como si el ser humano pudiera dominar materialmente esas dimensiones. Hoy nos hemos dado cuenta de la inmensidad, variabilidad e indefinición de estos fenómenos, al reconocer lo pequeño que es el ser humano frente al universo y lo diminuto que es nuestro planeta en su contexto. Este reconocimiento nos ha impulsado a descubrir secretos increíbles en la ciencia, rompiendo no solo la barrera del sonido, sino también acelerando partículas y avanzando en la física cuántica.
Entonces, los retos para la educación no radican en debatir si deben existir o no la educación o las doctrinas, sino en cómo contribuiremos a que nos gobierne la razón con una alta dosis de corazón. Conocimiento, amor, empatía, responsabilidad y altruismo.
Mira mis artículos y demás información en www.poderlider.com o escríbeme a ceo@poderlider.com
